(*)=De cultivo ecológico.

El jengibre (Zingiber officinale) es una planta que puede emplearse tanto por sus propiedades culinarias como por sus efectos beneficiosos sobre el organismo.
Del jengibre usamos su raíz, rica en aminoácidos, flavonoides, minerales e hidratos de carbono.
Cabe destacar su contenido en Shogaoles y Gingeroles, los responsables de sus innumerables beneficios:
- antihistamínicos y antiinflamatorios
- analgésicos y antipiréticos
- antiespasmódicos y antiheméticos
- antitusivo
- antioxidante
- sedativo
Es un buen aliado en casos de infecciones bacterianas como amigdalitis (gárgaras), sinusitis (vahos) de úlceras digestivas por H.Pylori y gastroenteritis bacterianas (infusiones), y además ayuda a neutralizar los jugos gástricos en casos de gastritis.
Es un gran estimulador de páncreas, aumentando así la producción de enzimas digestivas, reduciendo flatulencias y digestiones difíciles, lo que lo hace un buen aliado para las reuniones sociales donde hayan abundantes comidas como durante las fiestas navideñas. Además ayuda a combatir el mal aliento y la sequedad bucal.
También es un buen anti-hemético, por lo que está indicado en vómitos durante el embarazo, así como mareos y vómitos en viajes, quimioterápia, post operatorio.
Fluidifica la sangre, por lo que contribuye a la normal circulación sanguínea y oxigenación de tejidos. Un buen remedio para entrar en calor en invierno consiste en consumir jengibre en cápsulas, fresco o infusiones, ya que al contribuir a la circulación sanguínea ayuda a entrar en calor.
Es un buen aliado en caso de resfriados y gripes, ya que ayuda a descongestionar y eliminar mucosidades y reducir el dolor e inflamación.
Fuente: elgranero.com